Florentino Pérez ha tomado una decisión muy arriesgada prescindiendo de Xabi Alonso. A medida que se van conociendo detalles de la jornada del lunes, más evidente es que la salida de Xabi Alonso no es consensuada, es una decisión de un presidente que llevaba muchos días encima de la mesa y que, finalmente, se ha ejecutado tras la Supercopa de Europa.
La evolución de Florentino Pérez
Florentino Pérez se ha ganado ser considerado uno de los mejores presidentes de la historia del Real Madrid, por no decir el mejor. En su primera etapa cambió la maneta de gestionar los equipos de fútbol, impuso un modelo que, a día de hoy, lo aplican todos los grandes clubes del planeta. En esa primera etapa cometió un error, la de darle el poder absoluto a los jugadores. Esto le costó el cargo, pero desde que regresó en 2009, con la lección aprendida, logró llevar al Real Madrid a vivir la mejor década de su historia. Sin embargo, después de haber llegado a lo más alto, ha empezado a tomar una serie de decisiones que le han perjudicado, que le han restado credibilidad, y que cuestionan su mandato al frente del equipo.
El adiós de Xabi Alonso supone el fracaso de un proyecto, la evidencia de que no se ha tenido paciencia, y de que, tras casi 20 años, está cometiendo el mismo error que le costó el cargo en su día, dejar que los jugadores manden por encima del entrenador.
Las decisiones del presidente
El Real Madrid, con su presidente al mando, ha ido tomando una serie de decisiones que se han ido pasando por alto gracias a los éxitos deportivos. Siempre se dice que, cuando se gana, todo lo demás importa poco, pero cuando se pierde, esos errores salen a relucir. Uno de sus primeros grandes errores fue el estadio, al menos, la cosa no ha terminado de funcionar como él esperaba. Se esperaba el mejor estadio del mundo, algo más que un recinto para jugar al fútbol. Sin embargo, el proyecto está lejos de ser lo que se esperaba. Ni el estadio ha quedado tan bien como cabía esperar, y el tema de la insonorización, por ejemplo, ha provocado que todos los grandes conciertos que debieran celebrarse en su recinto, pasen ahora a manos del Atlético de Madrid, porque los vecinos, le han ganado una batalla que, ni tuvo en cuenta ni ha podido lidiar. De momento, los más de 500 millones de inversión, para poco están valiendo.
La Superliga, un proyecto fallido
Con la idea de controlar el fútbol europeo y saltarse el control de la UEFA, fue el propulsor de la Superliga, un super proyecto que debía involucrar, y unir, a los grandes equipos del fútbol europeo. A día de hoy, el único equipo que sigue vivo en el proyecto, sin el apoyo de nadie, es el Real Madrid. Florentino Pérez se ha quedado solo, sin el apoyo de nadie, ni siquiera de un Barcelona que, falto de dinero, quiso ir de la mano del club blanco, pero que, al ver el fracaso, ha dejado solo al mandamás blanco. Esto ha iniciado una nueva guerra entre directivas que llevaba muchos años en paz.
El Barcelona es, de nuevo, el enemigo del Real Madrid, uno más, porque Florentino Pérez, en los últimos años, ha decidido ir contra todo y contra todos. Esta misma Superliga le ha hecho estar enfrentado a la UEFA, con Ceferín, su presidente. La llegada a la Federación de Louzán, tampoco le ha gustado mucho, por ser, a su juicio, un aliado de Javier Tebas. Con este último, está enfrentado desde hace años, las relaciones están completamente rotas.
Por si fuera poco, en los últimos años, se está utilizando la televisión del club para atacar sistemáticamente a los árbitros. Que se pelee por el caso Negreira, el lícito y necesario, pero el ataque continuo a los árbitros, lejos de favorecer al Real Madrid, lo único que hace es perjudicarle gravemente.
El poder de los jugadores
Florentino Pérez está dando poder a los jugadores, mucho más del que muchos podrían imaginar, incluso desde dentro. La gestión de Vinicius por parte de Xabi Alonso no gustó, pero sorprendió y mucho, que, con lo ocurrido el día del Clásico, nadie saliera en defensa del entrenador, y que no hubiera consecuencias para el jugador brasileño. Ese día, el incendio que había provocado el Atlético de Madrid, se expandió por la casa blanca, y todo quedó devastado con la derrota ante el Celta en casa.
Desde ese día, Florentino Pérez tenía claro que Xabi Alonso no iba a seguir siendo entrenador del Real Madrid. Una decisión tomada, pero no ejecutada, porque desde dentro, alguno le convenció de que no era la mejor solución. Tras la imagen del Real Madrid en la Supercopa, la paciencia se le ha agotado.
Una decisión muy peligrosa
Florentino Pérez ha tomado esta decisión de manera unilateral, como todas las que ha tomado el club en los últimos años. Porque son muy pocos quienes se atreven a decirle al presidente blanco que se está equivocando en la deriva que ha tomado. Si su idea es que, en los deportiva, Vinicius renueve, porque le considera un activo para el club, la decisión es muy, pero que muy peligrosa. Porque, que no quepa duda, la pitada al brasileño el próximo fin de semana va a ser noticia, y más, después de no haber sido capaz de poner un mensaje de despedida en las redes sociales a su entrenador.
Y es una decisión arriesgada porque si el Real Madrid no es capaz de remontar el vuelo, él será el señalado de lo que está sucediendo y con razón, porque como decimos, es él el que toma las decisiones, el que puso a Xabi Alonso, el que le ha echado, el encargado de fichar lo que le da la gana independientemente de lo que le pida su entrenador, el que ha decidido que los jugadores estén por encima de tomo.
El Bernabéu dictará sentencia
El partido ante el Albacete este miércoles solo puede agravar la situación, en caso de que el equipo blanco quede eliminado. La victoria no va a evitar que el próximo sábado, el Santiago Bernabéu se manifieste. Según las encuestas de los grandes medios deportivos, casi el 80% considera que Xabi Alonso no ha sido el culpable de nada de lo que está pasando. Culpan a los jugadores, acomodados, que no han dado el 100%, y a una directiva que ha planificado muy mal la plantilla de esta temporada.
Florentino Pérez se está quedando solo, los resultados deportivos siempre dictan sentencia, y cuando son malos, sale a relucir todo lo que está alrededor, todo lo que se ha hecho mal en estos últimos años. La decisión de echar a Xabi Alonso puede ser muy peligrosa, los resultados dictarán sentencia, pero si el equipo se mantiene en esta dinámica, el próximo señalado será el palco del Santiago Bernabéu.
Arbeloa es un hombre de club, un hombre de confianza de Florentino Pérez, un entrenador que parece que trae ideas frescas, pero veremos si toma sus propias decisiones o si se pone al servicio de un Florentino Pérez que le acaba de enseñar lo que ocurre si no se hacen las cosas como él las quiere, como él las ve.






