El calendario tan apretado del Real Madrid no da tiempo para asimilar muchas de las cosas que pasan habitualmente en el club, ni siquiera temas tan trascendentes como el que se está viviendo en Valdebebas, apenas hace dos días el equipo estaba perdiendo la final de la Supercopa ante el Barcelona, y hoy, tres días después, el equipo se juega en Albacete el pase a los cuartos de final de Copa. Y lo hace con en medio de una calma tensa, muy tensa, la provocada por el despido de Xabi Alonso y la llegada de Arbeloa. De golpe y porrazo, comienza una nueva etapa, donde toda la tensión que arrastraba el equipo en los últimos dos meses, ha sido extirpada de golpe. Ya llegada del nuevo entrenador aporta una falta sensación de calma que, veremos como evoluciona a medida que se jueguen estos primeros partidos. Porque el nuevo entrenador, se juega mucho desde esta misma noche.
Arbeloa y las exigencias del Real Madrid
Porque las urgencias del Real Madrid, el cambio de entrenador, no cambia nada la hoja de ruta del equipo, la hoja de ruta de un club cuyo objetivo sigue siendo el mismo de toda su historia, pelear por todos los títulos, y lograrlos o no marcará el futuro de un Álvaro Arbeloa que llega sin experiencia, pero con la misma responsabilidad que Xabi Alonso y que todos los entrenadores que han pasado por un banquillo capaz de elevarte a lo más alto, o de sepultarte en lo más hondo.
Álvaro Arbeloa tiene dos retos importantes por delante, lograr que el equipo pelee por campeonatos y lograr que la plantilla esté unida y juegue al fútbol mucho mejor de lo que l ha hecho hasta ahora. Con el tolosarra, se había perdido la paciencia, y lo que es más importante, la fe. Ahora, con el impulso que supone el cambio de entrenador, se espera la reacción típica inicial de los jugadores cuando pasan estas cosas, y el club espera que este primer impulso sirva para mejorar en este segundo tramo de la temporada.
El futuro de Arbeloa
Álvaro Arbeloa fue tajante en rueda de prensa, y afirmó que estará en el Real Madrid el tiempo que el club quiera. De momento, se le firma para lo que resta de año y el siguiente. Pero este contrato, puede saltar por los aires en cualquier momento, si los resultados no acompañan. Parece complicado pensar que no aguante, al menos, hasta que concluya la temporada. El Madrid debería ser un auténtico desastre.
Pero su futuro va a depender de los títulos que gane el equipo, y podría tener suerte y seguir un año más si, al menos, logra luchar, de verdad, por los títulos. De no ser así, se marchará cuando acabe la temporada. Pero la realidad es que, a día de hoy, no parece que haya alternativas atractivas para sentarse en el banquillo blanco, incluso tampoco deseo.
Esta evidencia se saca de las palabras de Jurgen Klopp, uno de los más deseados por el madridismo, quien se ha pronunciado ante el interés generado: no se moverá de donde está, y menos a un equipo que ha prescindido, según él, de uno de los mejores entrenadores del mundo en solo seis meses, lo que evidencia que algo no va bien en el club blanco. “Es una señal de que no todo está al cien por cien bien allí si Xabi Alonso, que demostró durante más de dos años en Leverkusen el talento tan extraordinario como entrenador, tiene que dejar el Real Madrid solo seis meses después…”.
Con solo un día de entrenamiento, Álvaro Arbeloa se estrena en Copa del Rey, un partido fácil sobre el papel, pero un partido trampa en donde perder y quedar eliminado, supondría un terremoto en la casa blanca y en el entorno que podrían dejarle muy tocado desde el segundo día en el club.






