Todavía es pronto para medir el cambio que ha sufrido el Real Madrid con Álvaro Arbeloa, ya que este martes cumplirá su primera semana en el club, con su tercer partido como entrenador, lo que apenas ha dado tiempo al nuevo míster a cambiar cosas. De hecho, de los dos partidos jugados, solo en la segunda parte del segundo, el último ante el Levante, logró tomar sus primeras decisiones acertadas que llevaron al equipo blanco a despertar para llevarse los tres puntos. La entrada de Güler y Mastantuono fueron claves para la victoria del Real Madrid.
Arbeloa y su Real Madrid
El estreno de Arbeloa como entrenador del primer equipo, con solo un entrenamiento a sus espaldas, no pudo ser peor, con la eliminación en Copa del Rey ante el Albacete, y un equipo que fue más de los mismo que con Xabi Alonso, con falta de intensidad, con falta de liderazgo, y solo con empuje cuando se vieron con el agua al cuello, cuando encajaron el primer y el segundo gol, con reacciones que enfadaron incluso más a la afición blanca. Con el tercer gol, simplemente, no hubo tiempo para volver a reaccionar.
Con algún día más para entrenar, se llegó al Santiago Bernabéu, un partido que ya es historia del club por el ambiente tan hostil vividos por los jugadores blancos, y por la propia entidad, con una pitada histórica generalizada, y también personalizada, en Vinicius. Fruto de esta tensión, se vio una de las peores primeras partes del año por parte de los blancos, golpeados por una atmósfera de que muy pocos lograron sobreponerse. Suerte que el rival no dio con la tecla para hacer daño a un equipo que estaba casi en la lona.
Reacción de Arbeloa
No sabemos qué se dirían los jugadores blancos en el vestuario, tras la difícil papeleta que les tocaba estar viviendo, pero Arbeloa dio con la tecla en el descanso. Sacó a Franco Mastantuono, que quizá jugó sus mejores minutos desde que llegó al club blanco, y sobre todo, a Güler, que cambió por completo la dinámica del equipo. El equipo presionó como lo hacía con Xabi Alonso en los primeros partidos del entrenador vasco, corrió más que en los últimos partidos, y liderado por el turco, generó, mucho y con peligro.
El Real Madrid se impuso por 2-0, lo que no frenó la ira de un público enfadado y que quiso dar el castigo a algunos jugadores que el club no quiso hacer en estos últimos meses. Por eso, no sería justo hacer un balance sobre la primera semana de Arbeloa como entrenador, pero en su primer partido de liga, con todo en contra, logró hacer reaccionar a sus jugadores, y lograr tres puntos que han servido para ponerse a un punto del liderato.
Los cambios que le hacen falta al Real Madrid
Es evidente que al equipo blanco le hace falta volver a jugar al fútbol, y para ello, necesita la implicación de todos sus jugadores. A falta de una figura en el centro del campo que organice al equipo, la única forma de que se genere juego es con movilidad, con circulación de balón, y con velocidad en las acciones. El aspecto defensivo también es clave, desde los puestos de adelante. A falta del organizador que mencionamos, robar el balón en campo contrario ayudaría mucho a generar peligro. Arbeloa debe conseguir, por otro lado, que el equipo juegue más junto entre líneas, más compacto, sobre todo en el aspecto defensivo.
Arbeloa tiene mucho trabajo por delante, y le vienen tres partidos seguidos muy exigentes, los dos de Champions League, con el top 8 en juego, y visitar al Villarreal entre medias, uno de los grandes del campeonato.
