El Real Madrid completó ante el Mónaco uno de los mejores partidos de la temporada, logrando una gran goleada en un momento clave, cuando más lo necesitaba el equipo, y metiendo presión a los rivales en la lucha por quedar en el top 8 de la liga de Champions. El equipo corrió, presionó, se asoció, tocó con velocidad y pasó por encima del rival. LA pregunta que muchos se están haciendo ahora es por qué han tardado tanto el volver a tener este grado de implicación.
El Real Madrid responde
Después de perder la Supercopa, después del despido de Xabi Alonso, después de la eliminación en Copa, y después del severo castigo de la afición ante el Levante, el equipo, por fin, dio signos de reacción ante un Mónaco, que sí, que dio muchas facilidades, pero los blancos no están para rebajar a un rival. ¿Es acaso el Mónaco peor equipo que el Albacete?
Pero los jugadores decidieron sacar su mejor versión en una competición que se mueven como pez en el agua, ya veremos si cuando lleguen las montañas más altas, pueden competir, pero para partidos como el de ayer, el nivel da más que de sobra. Pero da de sobra si hay una implicación de todos, y ayer, el equipo parecía que estaba buscando algo más que la victoria, buscaba el perdón de un Bernabéu que sigue con la mosca detrás de la oreja, pero que en líneas generales, estuvo más pendiente de volver a respaldar al equipo que de seguir con el castigo del pasado sábado.
Cambio de actitud
Para muchos el partido de ayer del Real Madrid es una prueba más de todo lo que se ha hecho mal durante todo el año. El equipo ha jugado este año contra equipos de un nivel similar al de ayer, pero no ha mostrado esta contundencia. Ayer el equipo tenía hambre, tocaba dar un golpe sobre la mesa, pero la imagen de los blancos de adelantarse en los partidos y dejarse llevar, ha sido una tónica durante el año, lo que ha provocado que partidos sencillos se complicaran. Ayer marcaban uno, y querían otro, y otro, y otro. Todos querían su gol, todos querían tener su grado de protagonismo, demostrar su implicación.
El equipo presionó, robó el balón, jugó rápido, fue en busca del gol continuamente, una imagen que, curiosamente, se pareció mucho a la de Xabi Alonso recién aterrizado en la capital de España, la de un equipo que podrá jugar mejor o peor, que puede tener carencias, pero, igualmente, un equipo de un nivel por encima al resto.
Mbappé no falla
El que no falló fue Mbappé, quien marcó dos, marcó contra el Levante, marca en cada partido y ya parece algo normal. Su gol en los primeros minutos de juego fue determinante para que el equipo tuviera un día plácido.
Pero, ante todo, aún hay mucho que mejorar: pese a la superioridad blanca, el equipo volvió a estar blando en defensa. El Mónaco tuvo muchos acercamientos al área y Courtois volvió a ser decisivo para no empañar la goleada. Solo el error de Ceballos permitió a los visitantes llevarse su gol.
El Real Madrid volvió a jugar bien al fútbol, volvió a ganar cómodamente, muchos se preguntan por qué no han mostrado este nivel antes, un nivel que tienen, pero que llevan meses sin mostrar. El cambio de entrenador, la eliminación de Copa, perder la Supercopa, provocó la ira de la afición, y parece que esto puede ser un punto de inflexión, porque la primera reacción del equipo ha llegado, pero queda mucho por seguir demostrando.
