El Real Madrid baila en la cuerda floja. Y lo hace cada vez más a menudo. La llegada en verano de Xabi Alonso y el proyecto que el club blanco le puso encima de la mesa al tolosarra era cuanto menos, impresionante: poder dentro del vestuario, fichajes nuevos y una plantilla competitiva para luchar por todos los títulos. El ex entrenador del Bayer Leverkusen vino a la capital después de conquistar la Bundesliga y romper la hegemonía del Bayern de Múnich en Alemania, con el objetivo de poner orden en un vestuario con vicios y automatismos que ya tenían implantados de antes con Carlo Ancelotti.
El curso 2024-25 no fue bueno para el Real Madrid. Perdió todos los títulos, además de todos los Clásicos -donde las finales de la Supercopa de España y de Copa del Rey también se las ganó el Barcelona-, en Liga quedó lejos tras ser el vigente campeón la temporada anterior y en Champions, el Arsenal de Arteta, le eliminó con bastante facilidad ganando además los dos partidos, tanto en el Emirates como en el estadio Santiago Bernabéu. La plantilla ya sufría un claro desgaste con el italiano, por ello, el presidente Florentino Pérez decidió rendir homenaje a una de las grandes leyendas del madridismo y de los banquillos, y llamar al tolosarra para el Mundial de Clubes.
Xabi Alonso no consiguió enderezar el rumbo de un vestuario al que no le gustó la metodología del vasco. Al principio, los resultados y las buenas sensaciones predominaban por encima de todo en Chamartín, pero con el paso de los meses y de las competiciones, varios futbolistas, entre ellos Vinicius Junior, estaban enfrentando con el entrenador. O más bien, bastante alejados de la postura que tenía el técnico tolosarra a la hora de entrenar, de preparar los partidos y de la gestión de vestuarios. Xabi no pudo con una serie de futbolistas que se creían estar por encima del entrenador, todo se dio la vuelta como un calcetín y a raíz del Clásico del Bernabéu que ganaron los blancos, comenzó el declive.
Futbolistas en baja forma física, resultados negativos, imagen dolorosa en cada salida tanto en Liga como en Champions y un mar de dudas que hizo que finalmente el entrenador del Real Madrid, tuviera que ser cesado. Quizá cuando menos se esperaba, porque no habían transcurrido ni siquiera 24 horas de la final de la Supercopa de España en Yeda ante el FC Barcelona, y el club anunció la destitución de Xabi para nombrar, minutos más tarde, a Álvaro Arbeloa como nuevo entrenador del primer equipo. El primer batacazo llegó pronto, en el primer encuentro, tras la eliminación de la Copa del Rey, pero lo cierto es que Arbeloa no tuvo responsabilidad alguna con solo un entrenamiento al cargo del equipo.
Arbeloa ‘se convierte’ en Ancelotti
Arbeloa ha encauzado, o eso parece, el rumbo del Real Madrid. Con la victoria ante el Levante elñ día en el que sus jugadores se llevaron una pitada histórica por parte de la afición, y tras la goleada al Monaco en Champions, parece que el técnico salmantino ha vuelto a los inicios, ha trasladado un mensaje de calma, sosiego y optimismo al vestuario, y la realidad es que los pupilos de Arbeloa han interpretado bastante mejor el mensaje que el que les había ordenado Xabi Alonso al principio. Además, el ex lateral derecho, siempre se ha encargado de defender a su plantilla y de elogiar a los futbolistas más determinantes: «Tengo una plantilla extraordinaria», declaró.
Además, Arbeloa ha querido recuperar a Antonio Pintus como preparador físico, ante las lesiones y la baja forma de muchos de los jugadores, ya que en el club han considerado también que Xabi exprimía mucho a la plantilla y que Ismael Camenforte, su mano derecha y preparador físico de confianza, no era la mejor opción. Así las cosas, Arbeloa retoma nuevamente los métodos de Ancelotti, por lo que el equipo ha regresado a sus inicios, ha pasado de querer a Xabi a tener el mismo ‘modus operandi’ con Arbeloa, y el club no parece que tenga una misma línea o modelo a seguir. Veremos en qué desemboca finalmente la temporada, y si finalmente el Real Madrid es capaz de conquistar o no títulos, pero lo que está claro es que se ha dado un ‘volantazo’ en cuanto a lo que se quería al inicio de temporada y en estos momentos.
