Todavía sigue haciendo mucho ruido la victoria del Real Madrid el pasado miércoles ante la Roma, por un lado, por la gesta de la remontada, por otro, porque eso no ha eclipsado la preocupante falta de fútbol y de esfuerzo colectivo de un equipo que sigue sin dar sensaciones de recuperación. Mourinho no plantea hacer muchos cambios en el equipo, pero habrá retoques. Los tres puntos son capitales para llegar, al menos, a seis puntos del Barcelona al Clásico, a la espera de lo que hagan los blaugranas esta noche en su visita al Betis en La Cartuja.
Un Real Madrid con necesidades
El Real Madrid tiene un problema de juego y de actitud. Los primeros comienzan en el centro del campo, y más si, como pasó el pasado miércoles, en el once no hay ningún futbolista con capacidad para sacar el balón. La suplencia de Huijsen, mañana sí podrá ser de la partida y todo hace prever que será uno de los centrales titulares, tampoco ayudó. El entrenador blanco puso el físico por delante del juego, y de poco le valió, fue un coladero constante, por el medio, por las bandas. También faltaban ayudas. Y a la hora de sacar el balón, más de lo mismo, no había opciones de pase, de hecho, en la primera media hora, Courtois dio más pases que los dos mediocentros del Real Madrid, Valverde y Tchouaméni.
Los problemas continuaron con los atacantes. Solo Bellingham se movía para intentar recibir el balón, pero los tres hombres de arriba, Vinicius, Mbappé y Diomande, apenas tiraron un solo desmarque, lo pedían todo al pie, y no producían.
Nada de esto fue nuevo, es algo que está pasando desde hace mucho tiempo en el equipo y que no parece que nadie le ponga remedio. El problema es que, cuanto más grande es el rival, más complicada se hace la tarea, y ante la Roma, que tampoco es un gigante de Europa, se vio la peor versión de un equipo que pide a gritos calidad.
Cambios en el centro del campo
Mourinho podría aprovechar la carga de partidos y la baja de Vinicius para hacer cambios importantes en el equipo. Güler volverá al once con toda seguridad, y Bernardo Silva podría acompañarle. Bellingham también será de la partida, así que la duda podría estar en dar descanso a Tchouaméni o Valverde.
Visto el partido en Italia, y el desempeño de los futbolistas en la segunda mitad, sobre todo el turco, pero también el portugués, es muy probable que el entrenador portugués quiera ver a los dos futbolistas en acción al mismo tiempo.
Cambios en el ataque
Otra de las novedades podría estar en la punta de ataque, aunque todo hace prever que, ante la baja de Vinicius, la delantera esté formada por Mbappé y Diomande. Sin embargo, el gran partido de Endrick el pasado miércoles, o los constantes goles de Espí cada vez que tiene minutos, podrían valerle a alguno de los dos para partir en el once de inicio, sobre todo, para dar descanso a alguno de los dos futbolistas, que apenas han tenido descanso, sobre todo Mbappé.
Mourinho y su falta de acción
Al entrenador del Real Madrid se le comienza a señalar, sobre todo porque muchos esperan que dé un golpe sobre la mesa para poder cambiar la dinámica de un equipo que lleva dos años cometiendo los mismos errores. Y por el momento, él sigue por el mismo camino. Los futbolistas que llevan años sin funcionar siguen gozando de una titularidad indiscutible, apenas ha habido cambios en el once respecto al año pasado, la base, lo que lleva fallando en todo este tiempo, sigue igual.
En el partido ante la Roma, muchos lamentaron que Güler no partiera como titular, siendo no solo uno de los jugadores más en forma del Real Madrid, sino uno de los pocos que puede darle algo de imaginación al juego blanco. Tampoco entienden esa insistencia en jugar con un doble pivote formado por Valverde y Tchouaméni, dos futbolistas excepcionales, pero que han demostrado que juntos, para crear juego, no valen.
Y tampoco entienden el protagonismo que ha estado teniendo Vinicius pese al mal nivel que ha estado mostrando, mientras que otros futbolistas, que están mostrando grandes virtudes, apenas cuentan. En ese sentido, la baja de cuatro partidos en Liga no le viene nada mal, se quita un problema de encima tal y como está el brasileño, pero la gente reclama cambios más drásticos en el equipo.
La victoria ante el Sevilla es muy importante, son tres puntos vitales para llegar al Clásico con opciones reales de no descolgarse de la lucha por la Liga. No será un partido sencillo, los andaluces están en su mejor momento de los últimos tres años, detrás de los blancos en la clasificación, y con ganas de demostrar que vuelven a ser un equipo a tener en cuenta para pelear por los puestos europeos.
