Y finalmente explotó. Diomande, el futbolista de los 125 millones de euros más 15 en variables, está empezando a justificar por qué se ha convertido en el fichaje más caro de la historia del Real Madrid. Se ha soltado, está completamente desatado, y está empezando a dejar actuaciones espectaculares sobre el terreno de juego. Está listo para el Clásico.
20 minutos para brillar
Venía de hacer un gran partido ante el Sevilla, participó en los cuatro goles del equipo de forma directa, dio una asistencia, marcó el último, un derechazo a la escuadra, y volvió loca a la defensa hispalense. Pero ayer comenzó en el banquillo ante el Leipzig, Mourinho quiso darle a Vinicius los minutos que no puede tener en Liga, y quiso probar un centro del campo de cuatro, posiblemente pensando en el sábado. Era un partido que invitaba a hacer rotaciones, y le tocó al costamarfileño.
Pero salió en los últimos 20 minutos, insuficiente, insuficiente, para gozar de un futbolista que es un espectáculo. Entró al campo por un Vinicius al que volvió a no salirle nada, que no encaró y que apenas generó peligro, fue todo lo contrario. Diomande en 20 minutos volvió a dar una asistencia, a Mbappé, cazó una volea que volvió a colarla por el ángulo tras un centro de Güler, golazo espectacular, de los mejores de lo que va de Champions League, y le dio tiempo a volver loca a la defensa germana, eléctrico, rápido, ágil, una bestia sobre el terreno de juego.
Diomande comienza a justificar su precio
Diomande llegó este verano, precisamente del Leipzig, de ahí que no celebrara la obra de arte en forma de gol de ayer, costó 125 millones y 15 en variables, 140 millones que lo convierten en el futbolista más caro de la historia del Real Madrid, aunque los precios de los futbolistas hay que ponerlos en contexto, estos son los precios que se pagan ahora por una superestrella. Pero eso, para un chaval de 19 años que hace año y medio estaba jugando en el Leganés, y que le ha llegado todo esto muy rápido, pues pesa.
Llegó tarde por su participación en el Mundial, y Mourinho le fue metiendo poco a poco en el equipo. Los primeros partidos los empezó como suplente, apenas jugaba alrededor de 20 minutos, hasta que le vio listo para ser titular. Le costó, estuvo tímido, quizá no quería pecar de individualista y tomaba las típicas decisiones que buscan no equivocarse, pero poco a poco, se fue soltando.
El Villarreal cambia la tendencia
El punto de inflexión fue ante el Villarreal, el Real Madrid ganó el partido por 1-0 con gol suyo, tras una asistencia de Valverde, que le dejó con mucha ventaja dentro del área, se dio la vuelta, y lanzó un latigazo desde la derecha al palo largo, seco y duro, y buen gol para quitarse un peso de encima. Lloró tras marcar, se notaba que se había quitado esa mochila cargada de piedras.
Y el pasado domingo, ante la Roma, cuajó su primer gran partidazo de blanco, como hemos dicho, una actuación soberbia siendo protagonista en los cuatro goles. Y ayer, en solo 20 minutos, demostró que sí, que es un jugador diferente, que está a otro nivel.
Y todo esto llega en el mejor momento, a las puertas del Clásico: Diomande pisará por primera vez en su carrera el Camp Nou, qué mejor que hacerlo en un Clásico. Va a ser un partido completamente diferente a los dos últimos, al menos, eso es lo que se espera, un Barcelona que lleve el peso del partido y en campo blanco. Pero es precisamente eso lo que hace peligroso al Real Madrid. Diomande estará en ataque con Mbappé, con espacio para correr, con espacio para regatear, para encarar, y con menos ayudas de los contrarios para frenarle. Será un partido con goles, y habrá que optimizar al máximo las oportunidades.
Diomande está empezando a explotar, lleva dos partidos consecutivos rindiendo a un enorme nivel, participando en goles, marcándolos él, golazos, y comenzando a justificar la apuesta del club blanco por él, y haciendo algo que parecía imposible, superar a Vinicius, convertirse en el futbolista de referencia en la banda izquierda. La comparación con el brasileño es inevitable, sobre todo, viendo que uno está empezando a vivir su mejor momento con la camiseta blanca, y el otro está completamente hundido y lejos de su mejor nivel. La sanción del brasileño cierra la puerta a las especulaciones, al debate, Diomande será el extremo del Real Madrid en el Clásico, un partido determinante para los blancos de cara a sus opciones al título, no se pueden permitir perder, casi que empatar tampoco, aunque será un mal menor que salir del Camp Nou con una desventaja de 9 puntos en la clasificación, sería encarrilar la Liga para el Barcelona, y queda mucho aún.
