Fernando Alonso ha cambiado este año con Aston Martin. Y lo sabe. Ya no es aquel piloto que, aún de mantener la motivación intacta, se le conocía más frustrado. Mantenía el temple, pero no era feliz. Ahora, después del segundo Gran Premio consecutivo puntuando y el cuarto seguido entrando en Q3, el asturiano es otro. Y eso se vio en plena carrera, con su ingeniero. Por radio.
Alonso deja buenas sensaciones con un Aston Martin que se crece en la pista
El español pilota dejando unas buenas sensaciones sobre la pista que ya le hacen mejorar en cuanto a resultados. Los primeros puntos se resistieron a pesar de las mejoras de Aston Martin en Imola y del buen hacer de Fernando.
Pero ya encadena dos grandes premios seguidos puntuando. Noveno en España y séptimo en Canadá. Quizás parezca poco, pero sabiendo que el AMR25 se encontraba a más de 1,5 segundos de la cabeza a ritmo puro hace cuatro carreras, en Miami, y a 20 segundos del penúltimo coche, esto es todo un logro por parte de la escudería de Silverstone.
Hasta Montreal, han sabido recortar más de nueve décimas. Y lo han hecho en uno de los circuitos más complicados del calendario. Alonso hizo buena la gran clasificación en la jornada del sábado que le permitió salir sexto en la carrera del domingo.
Alonso se impacientó con su ingeniero de pista en plena carrera
A partir de ahí, el plan era seguir la estrategia y no salir de la zona de los puntos. Así fue. Aston Martin cumplió con su parte, aunque desesperó algo al piloto. El asturiano, en plena carrera, se impacientó con una decisión de equipo que debían tomar desde la escudería y que no le comunicaban por radio.
El español se encontraba en décima posición a falta de 38 vueltas para el final de carrera cuando recibió un aviso de Andrew Vizard, su ingeniero de pista. «Entra suave en la curva tres y en la curva ocho. Suave en la curva tres y en la ocho», le dijo con un mensaje claro y conciso.
Más allá de ambos ‘rifirrafes’, celebra su mejor resultado de la temporada. Seis puntos, que con los dos de Barcelona, ya le hacen tener ocho y escalar posiciones en el Mundial de pilotos. Una carrera que sirvió para demostrar que hay trazados como el de Montreal que pueden dar más de una alegría al de Oviedo. Aún así, eso no es lo más positivo.
El Aston Martin tiene más ritmo y se lleva mejor con Alonso a cada gran premio que pasa. Esto ya no solo instaura la ilusión de cara a esta temporada 2025 sino, sobre todo, de cara a la que viene donde las aspiraciones del bicampeón del mundo van mucho más allá de puntuar.






