El Real Madrid termina el año como terminó la temporada pasada, con un equipo roto, con problemas a la hora de generar fútbol, sin identidad, encajando muchos goles, pero además con problemas en el vestuario que no parecían existir en la época de Carlo Ancelotti. Toca unos días de descanso y de mirar hacia el futuro más cercano, el de la Supercopa de España a la vuelta de las vacaciones. El equipo tiene muchas cosas que cambiar si no quiere terminar el segundo año consecutivo sin títulos.
Xabi Alonso en el punto de mira
El Real Madrid ha logrado sumar tres victorias consecutivas que no eclipsan el mal momento que atraviesa en equipo, y el más cuestionado en estos momentos es su entrenador. Ni mucho menos es el máximo culpable de la situación del equipo, pero tiene su parte de culpa. El entrenador parece haber ido perdiendo su identidad a medidas que han ido transcurriendo los meses: llegó muy seguro al banquillo blanco, con una idea que le había llevado a lo más alto en el fútbol alemán, a batir récords con un equipo que siempre asomado la cabeza entre los grandes de Alemania, pero que jamás había sido tan superior a sus rivales, incluido el Bayern Munich. Sus éxitos con el Leverkusen le trajeron de vuelta a la capital de España, esta vez como entrenador. Y lo que empezó con buenas maneras, con un cambio que parecía contagiar al madridismo, se ha vuelto en su contra.
Xabi Alonso pasó de contagiar intensidad a sus jugadores, de juego con el balón, a recuperar malos hábitos del curso pasado, un equipo roto, donde apenas se juega al fútbol, donde todo el ataque del equipo pasa para darle balones a Vinicius y a Mbappé, y que estos se encarguen de salvar la situación. No hay una idea, no hay desmarques, no hay velocidad, no hay nada que invite a vislumbrar un cambio a corto plazo.
La Supercopa llega a la vuelta de las vacaciones, justo después de un último partido de Liga ante un Betis que amenaza, y de verdad, al equipo. Pero el primer título de la temporada es clave, porque tiene pinta de que lo va a cambiar todo, para bien o para mal. Si se logra el título, todo se mirará desde otro prisma, crecerá el optimismo, y puede venir acompañado de una mejora del equipo. Pero si se pierde, si el Atlético de Madrid elimina a los blancos en semifinales, puede ser el adiós de Xabi Alonso, el adiós a un proyecto que se cae a las primeras de cambio.
Cambios en la plantilla
La plantilla no se salva de la quema, como quedó reflejado en el último partido en el Santiago Bernabéu. El público blanco culpa a los futbolistas de lo que sucedes sobre el verde. Les acusa de falta de intensidad, de falta de solidaridad, de falta de rigor defensivo. El equipo blanco no solo no juega al fútbol, es que muchos de sus jugadores parecen no querer jugar a nada, y eso es lo que más puede doler a la afición del Real Madrid. El propio Xabi Alonso es quien debería agitar el avispero, ya lo hacía a principio de temporada, dando mucha continuidad a las rotaciones, a tener en tensión a los jugadores, pero en los últimos partidos, parece haberse decantado por una serie de futbolistas fijos que no dan el nivel.
Por otro lado, la propia plantilla también ha dado gestos de desunión, de no estar en el mismo barco, de no estar con el entrenador, y toca cambiar la actitud si se quiere pelear por cosas importantes de cara a la presente temporada. Más de uno se está jugando su continuidad en el equipo y no parecen ser muy conscientes de ello.
Vinicius en el punto de mira
El futbolista brasileño está en el centro de todas las críticas. El público del Bernabéu ha dicho basta, basta a su mal juego principalmente, pero basta a sus gestos, basta al enfado que mostró con Xabi Alonso y basta a sus actitudes fuera del campo. El día del Talavera, cuando el equipo de Primera Federación marcó el 2-3, en un momento de tensión, se le vio reírse en el banquillo, indigno de un capitán del equipo blanco en un momento de tensión. Fue la gota que colmó el vaso, y así se lo hizo ver el Bernabéu.
Al brasileño se le ha apoyado siempre desde la grada, pero su rendimiento durante el año 2025 es para olvidar, y si eso viene acompañado de comportamientos como los protagonizados los últimos meses, recibe su castigo. Más allá del juego, llevar 12 partidos sin ver puerta empieza a pesarle como una losa.
Problemas con las lesiones
El Real Madrid tiene un problema evidente de juego, en el centro del campo, pero también tiene un problema importante con las lesiones. Son muchas bajas de muchas piezas y constantemente, lo que impide que los futbolistas puedan tener su mejor estado de forma. El Real Madrid tiene a grandes futbolistas en su plantilla, pero si la mayoría no es capaz de tener una continuidad superior a dos meses, es complicado poder tener un estado de forma óptimo en conjunto. Poco se habla del daño que hacen las lesiones al terreno de juego, de cómo un equipo se merma al poco que sus piezas no están al 100% de condiciones físicas.
En la actualidad, el equipo tiene a cinco jugadores en la enfermería, hace una semana, fueron 11 bajas para un partido de Liga, un problema que el club debe solucionar, porque ya van tres años consecutivos donde las lesiones son clave para el equipo.
Mercado de fichajes
El Real Madrid, pese a las lesiones, pese a la deficiencia en el centro del campo para construir, no va a acudir al mercado de invierno. Consideran que este periodo, contratar a un futbolista que cumpla las expectativas es misión casi imposible. Ningún equipo permitiría que se marche una de sus piezas clave, solo podría permitirlo por una suma exagerada de dinero que el Real Madrid no está dispuesto a pagar. Tampoco van a reforzar la defensa, pese a la lesión de Militao o las constantes recaídas de un Alaba que lleva dos años viviendo un auténtico calvario. Se espera que Carvajal y Alexander-Arnold, una vez se recuperen, puedan recuperar su mejor estado de forma y no se lesionen.
Lucha por títulos
La lucha por los títulos se antoja complicada, pero el Real Madrid peleará por ellos. El primero, como hemos dicho, en apenas algo más de dos semanas, la Supercopa de España. Se verá el potencial real que tiene este equipo. Los rivales, un Atlético de Madrid que pasó por encima de los blancos y un Barcelona al que se le ganó en Liga. De lograr este primer título, no cabe duda de que cambiará una dinámica que puede traerle más trofeos al equipo. Pero la tendencia no indica que vaya a pasar eso. El equipo ahora mismo no parece estar listo para pelear con las grandes de Europa, ni siquiera con un Barcelona que parece haber recuperado su mejor momento y que va camino de pelear su segunda liga consecutiva.
El Real Madrid termina el 2025 con muy malas sensaciones, es hora de reiniciar y buscar cambiar las tornas lo antes posible, tiene que serlo porque el calendario no da margen.
