El Real Madrid logró una importante victoria ante el Betis, ya no solo por sumar los primeros tres puntos del 2025, también porque se logró superar uno de los grandes problemas que arrastra el equipo esta temporada, como es la falta de gol. La baja de Mbappé preocupaba mucho en este aspecto, pero el equipo logró hacer cinco goles, la mayor goleada del curso, sin el galo. Pero hay otros problemas siguieron mostrándose en un partido que tuvo momentos donde todo el trabajo parecía irse al traste.
El Real Madrid y un equipo por hacer
La entrada de Gonzalo en el once del Real Madrid ayudó a eclipsar los problemas del equipo con el gol. Su hat-trick fue un regalo anticipado de Reyes, ya no solo por ver a otro jugador ver puerta, también por ser un canterano. Pero la entrada del único 9 del equipo también ayudó a que el equipo volviera a presionar arriba. Porque el chaval no se guardó nada, desde el minuto 1 hasta el 90, y eso, contagió a buena parte de sus jugadores, no a todos, ya que Vinicius siguió a lo suyo, además de, sorprendentemente, criticar algunas acciones del que fue la gran estrella del partido.
Por el momento, el equipo estuvo intenso en una presión que daba sus frutos, pero en otros momentos, quizá por la falta de costumbre, se le veía perdido. El propio canterano tuvo algún momento de desconexión en esa presión, simplemente porque estaba solo y nada podía hacer, así que se replegaba para fortalecer el centro del campo y hacer más efectivo su trabajo.
Con el resultado a favor con 3-0, muchos de los grandes jugadores dieron el trabajo por hecho. Los andaluces recortaron, y pudieron meterse de lleno en la lucha por los puntos de no ser por los palos y las dos paradas de Courtois. En una de esas acciones, fue el propio Rudiger quien alzó la voz, pidiendo más implicación de los compañeros.
Las soluciones de Xabi Alonso
Xabi Alonso también era consciente de estas desconexiones, sobre todo con Vinicius, al que le pidió que presionara de manera insistente en varios momentos del partido. El brasileño se justificaba, y atacaba a compañeros, como Gonzalo, por provocarle situaciones de frustración, como no darle el balón. Sorprende, porque el canterano estaba protagonizando su mejor partido en el Bernabéu con la camiseta blanca.
El vasco, viendo la que estaba cayendo, pero con el resultado todavía más que favorable, aprovechó que el equipo estaba a las puertas de la Supercopa para cambiar a los dos brasileños de golpe. El doble cambio no parece casualidad, el entrenador parecía que, con él, mandaba ese mensaje, pero lo cierto es que Rodrygo estaba haciendo un partido bastante más decente que su compatriota, pero cambiando a los dos, evitaba un posible incendio, otro. Tras esos cambios, el equipo no solo recuperó el control del partido, anotó dos tantos más que sellaron el importante triunfo.
La efectividad evita líos
La efectividad del Real Madrid, ausente en lo que va de temporada, y por qué no, la nueva exhibición de Courtois, evitó que el partido se complicara para los blancos. Pero, pese a la goleada, hubo muchos momentos del juego malos, con los jugadores estáticos, sin acompañar en la presión, que provocó que los pitos volvieran a sonar en el Bernabéu, no solo a Vinicius, a todo el equipo. Es cierto que, viniendo de donde viene el equipo, y a las puertas del primer título de la temporada, son brotes verdes, pero todavía queda mucho por crecer, mucho por mejorar. La primera gran prueba llega mañana, el que puede ser otro brote verde, uno de los esperanzadores, o quizá sea una mala hierba, otra más de las que ha habido esta temporada.






