Rudiger aprovechó el primer partido del año que termina contrato para ponerse el traje de capitán y reclamar así una renovación que desde el club no acaban de tener claro. El futbolista alemán demostró ante el Betis su elevado nivel, y además, fue un líder para sus compañeros, animando cuando tocaba, elevando la voz cuando el equipo se dejó llevar. Su competitividad, su autoridad y su veteranía le hacen casi imprescindible y le da argumentos para alargar su vínculo una temporada más.
Rudiger lidera al Real Madrid
Antonio Rudiger es de esos jugadores que quieres siempre tener en tu bando y que nunca quieres tener como rival. Su forma de ser, su autoridad, su valentía, su carisma y su compromiso, hacen de él un guardián del que se puede confiar. Si a eso se le suma su veteranía y su capacidad para entender este deporte, le convierten en uno de los mejores centrales de Europa. Para colgarse esa medalla, ha necesitado que varios de sus compañeros se hayan lesionado en los últimos años, y ahora nadie va a quitársela. Junto a Raúl Asencio, con quien más partidos ha jugado en 2025, volvieron a ser clave atrás, y con un equipo algo más compensado defensivamente respecto al curso pasado, el rendimiento de ambos brilla.
En la tarde ante el Betis, Rudiger no solo lideró la zaga junto al canterano, también lideró al equipo, porque, a sus casi 33 años, y con todo lo que lleva a sus espaldas, no solo es capaz de imponerse a los rivales, también es capaz de alzar la voz contra sus compañeros, a pedirles más compromiso, a abroncarles cuando no hacen lo que tienen que hacer, un líder dentro del campo, un líder en el vestuario, una jerarquía que buena falta le hace a esta plantilla.
Rudiger y su renovación
La renovación del jugador alemán no es un asunto sencillo. En cuanto a rendimiento, en cuanto a jerarquía, no cabe ninguna duda de que podría renovar, pero el problema son los planes del club, que justifican poner punto y final a su etapa de blanco. Porque el futbolista está cerca de cumplir los 33 años, y aunque le quedan años por delante, vive el final de su carrera, y el mercado se le pone a tiro al equipo blanco. Porque de cara al futuro, poder tener la opción de fichar a Konaté o Upamecano a coste cero de cara a la nueva temporada, son oportunidades que, dado lo elevado de los traspasos en el fútbol actual, son oportunidades que no se pueden dejar pasar.
Al mismo tiempo, el club cuenta con Huijsen y Asencio, dos jóvenes centrales llamados a ser dos grandes en dos o tres temporadas, y se confía en Militao, que, viendo su rendimiento tras las lesiones, aún le quedan, al menos, 5 años al máximo nivel. La renovación de supondría tener a cinco centrales en el equipo, que, viendo los problemas de lesiones de las últimas temporadas, no parece mala opción, pero que, en circunstancias normales, no es lo ideal.
Un líder para Xabi Alonso
Para el entrenador del Real Madrid, tras la lesión de Militao, no hay duda, Rudiger es su líder en el centro de la defensa. Porque el alemán, además de aportar en lo deportivo, no tiene ningún problema en mirar a las grandes estrellas que le rodean y meterle los gritos que otros no se atreven a hacer. Su compañero habitual seguirá siendo Huijsen, ya veremos que pasa cuando esté de vuelta Militao, que tiene para largo, o si le da más confianza a un Asencio que sigue creciendo y que se complete perfectamente con el alemán, porque este equipo ahora necesita garra, y estos dos jugadores pueden dársela.






