En medio de la crisis de juego que atraviesa el Real Madrid, maquillada con las tres últimas victorias antes de este parón de vacaciones, pero que no eclipsa el problema de la plantilla y del entrenador, uno de sus jugadores más revulsivos, un fijo desde el banquillo, vuelve a sonreír lejos de la casa blanca. Brahim fue la estrella de Marruecos en el debut de su selección en la Copa de África, anotando abriendo la lata en un debut complicado para los suyos, siendo decisivo en la victoria por 2 goles a 0 contra Comoras.
Brahim, el rey de Marruecos
Brahim hacía su debut oficial en la Copa de África, y no tuvo mejor manera de estrenarse. El futbolista malagueño del Real Madrid eligió hace poco más de un año jugar con Marruecos. Pudo hacerlo con España, pero el feedback que recibía de Luis de la Fuente no era el que esperaba, ni si quiera le aseguraba ir convocado cuando vivía su mejor momento de blanco, cuando le discutía el puesto a un Rodrygo que no era el de ahora, era más el de antes. Lo que no le daba La Roja se lo daba Marruecos, le ofrecía ser el Rey, ser el jugador estrella, y que mejor forma de evidenciarlo que dándole el dorsal de los elegidos, el 10, el dorsal que todo el mundo busca en un terreno de juego cuando no conoce a sus jugadores, porque este dorsal es el que evidencia calidad, el destinado, habitualmente, para los mejores, el dorsal con el que Marruecos quiso seducir a un Brahim que aquí sí que manda.
Brahim lideró a Marruecos en su estreno en la copa continental, un trofeo donde son los favoritos, pero que solo han ganado una vez en su historia, en 1976, casi 50 años desde la última y la única vez que tocaron el cielo africano, y quizá ayer se vio que, cuando un equipo es favorito, puede ir lanzado a por el trofeo, porque no estuvieron bien, ni falta que les hizo, sus individualidades resolvieron, y de qué manera.
Brahim abre el triunfo de Marruecos
Brahim comenzó el partido motivado como el que inicia un torneo importante y quiere gustar, sabiéndose en el foco, y con algo que apenas está teniendo este año en el Real Madrid, la ilusión de partir desde el once titular. Seguro que no le agrada no estar en Madrid con sus compañeros, pero seguro que, al mismo tiempo, está encantado por vivir este oasis futbolístico para acabar el año (difícil) y el comienzo de 2026.
El rival invitaba al optimismo, un Comoras desconocido para Europa, una selección asequible, la más del grupo para iniciar el camino a lo más alto. El malagueño solo necesitó 10 minutos para inventarse un penalti. Parecía el inicio de un camino sencillo que, sin embargo, se topó con un héroe inesperado, Yannick, el del portero rival que demostró un nivel tan elevado como inesperado, apunte a este guardameta. Brahim siguió inventando, generando, incluso un nuevo penalti que el VAR acabó sacando fuera del área. Lideraba a una selección que se sentía superior, ese exceso fue el que le hizo estar fuera del partido en la primera mitad, el que casi le cuesta un susto que el futbolista del Real Madrid no estaba dispuesto a permitir.
Gol y victoria
Pero en la segunda mitad, a los quince minutos, Brahim se sacó un derechazo imparable para abrir la lata y encarrilar el partido. Al Kaabi cerró la victoria con una chilena increíble, minutos después de que Brahim hubiera sido sustituido y ovacionado por todo el estadio por un clásico de la Liga Española, En-Nesyri, precisamente por un ex del Sevilla, para recordarle al madridista que su equipo había vuelto a sufrir en Liga antes de las navidades contra el equipo hispalense. Lo mirará de reojo, obviamente, pero él ahora está centrado en disfrutar de minutos, en ser el rey de una selección que aspira a ser la mejor de África.
