Eduardo Camavinga fue uno de los grandes protagonistas del Real Madrid en la victoria ante el Betis, acompañando a Tchouaméni en el centro del campo, y se postula a ser parte del once de Xabi Alonso en la semifinal de la Supercopa de España que se disputa este próximo jueves ante el Atlético de Madrid. El francés, que vive una temporada decisiva en lo personal, comienza el 2026 con su mejor versión sobre el terreno de juego en la mejor victoria de los blancos en lo que va de temporada.
Camavinga vuelve a su mejor versión
Camavinga es un futbolista capaz de lo mejor y de lo peor, y ante el Betis tocó su mejor versión. Formo dupla en el centro del campo junto a Tchouaméni, y sin la responsabilidad de su compatriota, con más libertad para moverse por la medular, le tocó hacer uno de esos partidos que da muestra de su enorme calidad. No siempre es habitual, su irregularidad marca las cinco temporadas que ha estado de blanco, pero ayer le tocó moverse de un lado a otro, de ayudar en la salida del balón, de jugar en corto, en largo, presionar, correr… y todo parecía salirle bien.
Supo cuando podía incorporarse a posiciones de ataque, supo cuando había que estar más calmado y contemporizando atrás, y ofreció a sus compañeros el equilibrio en el centro del campo que tanto ha faltado en esta primera vuelta de competición. Una buena noticia después del final de año, y justo antes de lo que está por venir. Dadas las sensaciones del equipo, hay esperanza de cara al próximo jueves.
Camavinga vs. Güler
Arda Güler comenzó el curso siendo uno de los jugadores importantes de Xabi Alonso en el centro del campo, en la organización del equipo, el jugador que debía partir al lado de Tchouaméni para sacar el balón jugado desde atrás. Eso sí, lo hacía con Valverde al lado, y con la libertad para avanzar hasta conectar con los jugadores de delante. Tuvo un gran comienzo de temporada, que se fue diluyendo a medida que Bellingham recuperaba la forma tras perderse en inicio del curso.
Al mismo tiempo que se iba diluyendo, también iba entrando en la rotación Camavinga, otro que se había perdido el inicio de temporada. El francés, como comentamos, ha ido colándose en el once de Xabi Alonso, alternando actuaciones buenas y malas, en su línea, pero poco a poco, parece ser la pieza que encaja para equilibrar el equipo en un centro del campo que sigue y seguirá falto de un organizador nato que haga las funciones de cerebro, alguien que maneje la sala de máquinas de manera más idónea. Ante el Atlético de Madrid, parece que será titular.
Camavinga se juega su futuro
En el Real Madrid esperan que Camavinga dé un paso al frente, y eso no solo pasa por que haga partidos como el de ayer, paso por jugar como contra el Betis de forma regular. El galo está en su quinta temporada de blanco, y en el club están cansado de ver como, después de partidos como el de ayer, sus siguientes actuaciones son bastante malas. Quieren regularidad, quieren que ofrezca seguridad, solvencia, que demuestre que está hecho para ser jugador blanco de forma constante, y no a ratos.
En el club saben que tienen un activo con él que, o bien puede valer para muchos años, o bien puede servir para ingresar una buena cantidad de dinero el próximo verano si no acaba de ofrecer el nivel esperado de forma continua.
El Camavinga del Betis es el jugador que quiere ver el Real Madrid de forma habitual, el que puede ser clave en el centro del campo y el que puede ser decisivo para lograr los objetivos.






