Los pitos recibidos por Vinicius en el Santiago Bernabéu, en el último partido de 2025 y el primero de este año, no ha tardado en generar informaciones sobre una posible salida del extremo del Real Madrid al Chelsea. Así lo publican medios ingleses, una información que, dado los implicados, ha tenido repercusiones en el mundo entero. Sin embargo, por el momento, la operación parece inviable, aunque no hay que descartar ningún tipo de movimiento en los próximos días, semanas, o meses. Cualquier escenario debería quedar resuelto, como muy tarde, este próximo verano, y dependerá mucho lo que suceda en esta segunda mitad de temporada.
Vinicius y su relación con el Real Madrid
Vinicius ha ido escalando en la jerarquía del Real Madrid en los últimos años, convirtiéndose en uno de los jugadores más importantes de la plantilla, uno de los que más protagonismo ha adquirido en los últimos años, determinante en los títulos blancos. Esa evolución como futbolista, también ha ido de la mano de una evolución como deportista y también como persona, que le ha llevado a la situación que atraviesa en la actualidad con el madridismo.
Perseguido desde que se puso la camiseta blanca, cada movimiento en la evolución del brasileño ha sido mirado con lupa, cada gesto, cada acción, es lo que tiene ser jugador del Real Madrid, es lo que tiene ser llamado a ser una estrella, y esto tiene una repercusión mayor si su comportamiento no es ejemplar. Cuando las cosas han ido bien, sus enfrenamientos han sido de puertas para fuera, pero en estas últimas dos temporadas, ese comportamiento ha afectado al club internamente, y todo ello ha ido de la mano de un mal rendimiento deportivo, lo que ha llevado al jugador a ser pitado por su propia afición, a que se especule con su salida del club, a solo 18 meses de terminar su contrato.
Vinicius y su salida del Real Madrid
La relación entre Vinicius y el Real Madrid lleva algo de tiempo deteriorada. Desde finales del 2024, cuando el extremo perdió un Balón de Oro que ya tenía sitió asignado en sus vitrinas, todo comenzó a cambiar en torno al brasileño. El Real Madrid apoyó a su jugador como nunca antes había apoyado a un futbolista, plantando a France Football en una gala donde el equipo blanco seguía siendo uno de los grandes protagonistas, de los grandes premiados. Pero no solo el club se puso del lado del carioca, la mayor parte del mundo del fútbol o hizo, lo que envalentonó al jugador y lo elevó a alturas que nunca debió llevar.
El futbolista quiso aprovechar la ocasión, viendo que el final de su contrato se va acercando, para buscar una renovación muy al alza. Y para ello, usó una oferta del fútbol árabe, “irrechazable” según su entorno, de 1.000 millones de euros, irrechazable, a no ser que el Real Madrid hiciera un esfuerzo que nunca ha hecho por nadie en la historia del club. Además de pedir ser el futbolista mejor pagado, pidió una prima de renovación, algo jamás solicitado en la historia del club. Todo ello iba de la mano del peor rendimiento del jugador desde que viste de blanco. El club accedió a algunas de sus peticiones, pero cuando la firma parecía cuestión de horas, el futbolista rompió esas negociaciones que parecían hechas.
Todo ello se ha parado en los últimos meses, al mismo tiempo que el rendimiento del jugador, no solo no ha mejorado, sigue empeorando. Además, hay dos episodios que le han llevado a la situación actual.
Las acciones de Vinicius que no perdona el Bernabéu
Porque más allá del nivel deportivo, de que no salgan las cosas, hay varios aspectos que no perdona el Santiago Bernabéu. El primero de ellos es el esfuerzo, el dejarse todo por el equipo, sobre todo cuando las cosas no van bien. Pero si algo dolió al madridismo fue su actitud ante Xabi Alonso el día del Clásico, cuando fue sustituido: la reacción del brasileño fue exageradamente fuera de lugar, y más en el partido más visto de todo el planeta, a ojos de todo el mundo. Ese día algunos aficionados blancos comenzaron a mostrarse en desacuerdo con el jugador, pero todo acabó de explotar el día del Sevilla, cuatro días después de que el Talavera estuviera a punto de dar la campanada y llevar el partido de Copa del Rey ante los blancos a la prórroga.
A falta de cinco minutos para el final, los locales marcaron el 2-3, estando a un tanto de forzar, ya no solo la prórroga, de forzar la que podría haber sido la crisis más potente del club en los últimos años. Con el madridismo presenciando el que cerca estuvo de ser el gran desastre, con un Xabi Alonso asomado al abismo, con el madridismo en general con el puño encogido, Vinicius, uno de los capitanes del equipo, estaba en el banquillo partiéndose de risa, una imagen que causó gran sorpresa sobre una afición que estalló el día del Sevilla, y que, pese al buen partido ante el Betis del equipo, le volvió a pitar en el primer partido del año. Porque el día del Betis, de nuevo el brasileño, después de recibir unos días antes su primera pitada en el Bernabéu, salió al campo enchufado, pero solo en ataque, y volvió a ser evidente su falta de trabajo colectivo, su falta de compromiso con los compañeros, evidenciando que sigue sin entender por qué le está pitando su propia afición.
El Chelsea, a pescar en río revuelto
A todo esto, hay que sumarle que Vinicius ha entrado en un periodo tenso de su contrato, a solo 18 meses de que termine, a menos de un año de que pueda negociar su salida gratis con cualquier otro equipo si no hay renovación. Toda esta situación no ha tardado en provocar las primeras informaciones sobre un traspaso, y según el medio británico “The Guardian”, el Chelsea estaría dispuesto a poner 160 millones encima de la mesa para llevarse el jugador, incluso en este mismo mercado de invierno. El conjunto londinense acaba de echar a Maresca como entrenador, y vive una situación deportiva que necesita de un golpe de efecto, que podría ser el 7 del Real Madrid.
Sin embargo, según informó el Chiringuito, el equipo inglés no está en disposición, al menos en este mercado de invierno, de hacerse cargo de la ficha del jugador, la que tiene o la que podría exigir por cambiar de aires. Aun así, parece, por el momento, el equipo más decidido a tirar la casa por la ventana aprovechando el momento que vive en el Real Madrid, y evitando que llegue al final de su contrato, donde se podría iniciar una puja entre muchos más contendientes, dispuestos a darle al jugador todo al llegar gratis.
Aunque un traspaso por Vinicius en este mes de enero parece imposible, la cosa cambia de cara al verano. Dependerá mucho de cómo se desarrolle esta segunda mitad del campeonato, de la actitud del jugador, de si mejora en todo lo que le pide el madridismo, y de los títulos que pueda lograr el club al final de temporada. Lo que está claro es que la situación de Vinicius es límite, con un contrato que entra en su recta final, que necesita resolverse lo antes posible.






