Vinicius se perderá este sábado el cuarto y último partido de sanción por el agarrón de pelo en el partido ante el Villarreal. Desde entonces, ha jugado de titular los tres partidos que los blancos han disputado en Champions League, y su rendimiento ha sido, resumiendo, preocupante. Ha jugado los tres partidos porque no podía jugar en Liga, pero Mourinho avisa, cuando vuelva a la dinámica habitual, habrá “gestión”. Está cargado de argumentos para que sea suplente, pero también ha compartido los argumentos para tenerle muy en cuenta. Habrá ruido, mucho ruido, sea cual sea la decisión que tome en cada partido con el brasileño.
Vinicius y el ruido mediático
En las últimas dos temporadas, y ahora en esta tercera, Vinicius ha sido noticia constante. Todo empezó desde aquella votación maldita por el Balón de Oro, quedó segundo, quizá merecía ganar, quizá no, pero no logró alzarse con el título individual, y desde entonces, se ha ido apagando poco a poco. Durante todo este tiempo, ha sido noticia, y casi nunca por nada positivo, si la renovación, si la salida de Xabi Alonso, si la final del Mundial en el Bernabéu, si su trabajo colectivo y la falta de compromiso defensivo, y ahora, su rendimiento también en ataque.
Su nivel actual es muy bajo, la expulsión y la sanción se vieron desde dos puntos de vista, excesiva, por un lado, pero, sorprendentemente, beneficiosa para el equipo, porque durante cuatro partidos de Liga, no iba a haber debate. Sí los ha habido en Champions, porque lo ha jugado todo de titular, con el peor nivel desde que viste de blanco. Da igual, si juega, porque juega, si no juega, porque no juega. Cualquier decisión en torno al extremo se va a mirar con lupa. Y el problema real llegará a la vuelta del parón de selecciones, porque ya estará disponible tras cumplir la sanción.
Vinicius y su mal momento
Mourinho le ha dado toda la confianza del mundo a Vinicius, ha contado con él como titular en los tres partidos de Champions League durante su sanción. Muchos esperaban que con este parón, el futbolista recuperara la forma, la confianza, pero ante el AEK, volvió a ser el peor de los blancos. Señalado en los goles recibidos por no trabajar defensivamente, pero, sobre todo, señalado por su lenguaje corporal en ataque.
Porque parece otro jugador diferente, nada que ver con ese futbolista que rozó el Balón de Oro. No solo no regatea a nadie, es que no lo intenta, esa chispa, esa amenaza que suponía un quebradero de cabeza para sus defensores, ha desaparecido por completo. La mayoría de balones que pasan por sus pies terminan con una pérdida de balón, porque tampoco está afinado a la hora de combinar con sus compañeros. Pero es eso lo que más preocupa, no que no le salgan las cosas, que no lo intenta, que encare, que no busque desbordar, que no confíe ni en sus capacidades ni en su velocidad.
El aviso de Mourinho
Mourinho es el primero que reconoce el mal momento de su jugador, pero espera que recupere su nivel, y para que lo recupere, hay que darle confianza. Se la ha dado, pero no ha respondido, y por eso, es uno de los sustituidos en cada partido. Lo más preocupante es que, cuando él está en el campo, el equipo juega mal, con él fuera del verde, son todo alegrías, de hecho, este último mes hemos visto al mejor Real Madrid del año.
Y ahora Mourinho le avisa, tendrá que gestionarlo, como él mismo dice, a la vuelta del parón, momento en que ya estará disponible en Liga tras cumplir los cuatro partidos de sanción. Ha sido una de las pocas críticas que ha recibido el entrenador en este último mes, porque son muchos los que no entienden que se le premie con la titularidad con el nivel que está ofreciendo. Le manda un aviso, aunque al mismo tiempo, le respalda.
“Para mí lo más importante es el equipo. Nunca, por voluntad propia, he querido perjudicar al equipo para beneficiar a un jugador. En los dos últimos partidos de Champions ha jugado Vinicius, sí. Pero cuando vuelva a la normalidad y esté disponible, haré mi gestión”.
“Como entrenador, no pienso partido a partido, también pienso en la secuencia de partidos que tenemos. El partido contra el AEK era un partido para Vinicius. Un entrenador debe hacer todo para tener a sus jugadores al máximo nivel e intentar diferentes estrategias de juego, de nivel personal…”.
“Un jugador malo, será siempre un jugador malo. Pero, uno bueno, tendrá sus momentos negativos. El partido de Vinicius en Atenas, si Vinicius fuera un jugador malo, se diría que ha estado bien. Continuará trabajando y, a la hora de decidir quién juega, el equipo está por encima del jugador”.
Veremos qué sucede a la vuelta, pero como decimos, Mourinho ha encontrado un equipo efectivo, que gana, juega bien al fútbol, presiona y se sacrifica por los compañeros, el mejor Real Madrid de los últimos años. Y eso lo ha logrado sin Vinicius.