La confianza de Fernando Alonso es un combustible tan potente como la gasolina de su monoplaza, y sus últimas declaraciones han encendido la mecha de la ilusión en todo el entorno de Aston Martin.
Alonso recupera la ilusión con que lo que vendrá en Aston Martin
De hecho, Fernando Alonso se muestra motivado y confiado de cara a 2026. En una entrevista exclusiva con MARCA desde Qatar, el bicampeón español confesó que la próxima temporada promete ser intensa y emocionante. Sobre todo para sus intereses.
«No me sentía así desde 2023″, dice Alonso. «El invierno después de la temporada 2022, cuando me uní a Aston Martin. En aquel invierno ya notaba que las cosas se estaban haciendo bien y que podríamos tener un buen año”, aseguró, recordando sus primeros meses en Aston Martin. En ese momento, el asturiano concluía su periplo de dos temporadas con Alpine a su regreso a la Fórmula 1.
Esta comparación no es menor. En aquel invierno de 2023, la fe de Alonso en el proyecto de Aston Martin fue total. «Entonces ya sabía que 2023 podría ser un buen año«, recordó el piloto. Y la historia le dio la razón con la cascada de podios que llegaron al inicio de esa temporada. Ahora, ese mismo pálpito, esa misma certeza interna de que la escudería está tomando las decisiones correctas, ha regresado.
El convencimiento de Alonso se entiende en el contexto de la revolución técnica y directiva que vive el equipo. La llegada del genio del diseño Adrian Newey, primero como director técnico y luego como ‘jefe de todo‘ y la nueva asociación con Honda para los motores son los dos grandes pilares sobre los que se sustenta esta confianza.
El asturiano es consciente de que el equipo está invirtiendo todos sus recursos, humanos y financieros, en el coche de 2026, y el mensaje de Alonso no deja lugar a dudas: «El año que viene va a ser interesante«, afirma a Marco Canseco en la entrevista del diario MARCA de este viernes.
Fernando Alonso y Newey lideran el cambio: «Vamos a darlo todo»
Las reacciones no se hicieron esperar. Tanto compañeros como rivales y la prensa vieron que Alonso transmite una calma y una ambición poco comunes. El mensaje es muy directo: Aston Martin va por buen camino y él quiere ser el líder de esa mejora. Aunque no dio pistas técnicas, Alonso dejó claro que el equipo sigue queriendo más. «Vamos a darlo todo«, aseguró, confirmando que sigue muy implicado.
Esta sentencia, cargada de optimismo, implica que Alonso ve en el proyecto AMR26 y en la nueva cúpula directiva liderada por Newey la combinación perfecta para volver a ser competitivo, o al menos, para luchar por los puestos de cabeza que se escaparon durante la complicada temporada de 2025.
Las palabras de Alonso cobran aún más peso tras un 2025 más complicado para Aston Martin, que ha supuesto un freno a las expectativas iniciales. El asturiano no esconde la frustración que le llevó a celebrar, en Las Vegas, que solo quedaban «dos carreras con este coche«, señalando el final de un túnel de dos temporadas con monoplazas que él mismo ha calificado de «muy pobres en rendimiento» en ciertos momentos.
Cerrar el año con puntos aportaría muchos millones a Aston Martin
Antes de centrarse por completo en el futuro, el piloto tiene un objetivo inmediato y palpable en las citas de Qatar y Abu Dabi: el Campeonato de Constructores. «Este año no estamos realmente en la contienda por nada importante, así que solo queremos terminar la temporada de la mejor manera posible«, explicó Fernando Alonso, señalando la lucha que mantiene el equipo en la zona media-alta de la tabla.
«Estas dos próximas carreras son importantes para el campeonato de Constructores, todos estamos en cinco, siete puntos, y tenemos tres oportunidades de puntuar: dos aquí en Qatar, una en Abu Dabi, y queremos superar a nuestros competidores, así que sí, estoy emocionado», dijo Alonso. El esfuerzo final es crucial no solo por el prestigio, sino por los millones de euros en premios que se juegan en esa lucha por los puestos intermedios de la clasificación de constructores.
La confianza ciega de Alonso tiene una contrapartida, y es la necesidad de una preparación física y mental exhaustiva en un periodo de tiempo muy limitado. El asturiano advierte que los cambios en el coche de 2026 no solo afectarán al diseño bajo el mando de Newey, sino también al «estilo de pilotaje».
«Hay cambios en el estilo de pilotaje de los coches y tenemos pruebas muy limitadas, como siempre: sólo en Barcelona, posiblemente un día o día y medio por piloto, y en Bahréin, dos días por piloto. Así que, con la cantidad de cambios que tendremos el año que viene no habrá tiempo suficiente para que un piloto se adapte. «
Una pretemporada en Barcelona y Bahrein a contrarreloj: «El invierno será muy corto»
«El año que viene va a ser interesante. Además, desde el punto de vista de la conducción, hay cambios en el estilo de pilotaje de los coches y tenemos pruebas muy limitadas», explicó. La realidad es que, con apenas tres días de test de pretemporada -lo que se traduce en un día y medio de rodaje real por piloto-, el tiempo de adaptación será mínimo.
Por ello, el invierno se convierte en un campo de entrenamiento crucial. Alonso subraya la importancia de preparar la temporada «de la mejor manera posible en el simulador, tanto mental como físicamente». El piloto ya tiene planificada su rutina habitual. Serán jornadas intensivas en su circuito de karting en La Morgal y sesiones de esquí de fondo en entornos de montaña para alcanzar el máximo de su condición física.
«El invierno es muy corto para nosotros, ya que nos permite desconectar de este año y prepararnos para el próximo. Así que, sin duda, son tiempos emocionantes», insistía sobre la nueva etapa que se abre y la ilusión que siente ante esa perspectiva. Cabe recordar que los tests de pretemporada para el año que viene se dividirán en tres veces. Primero, del 26 al 30 de enero en el Circuit de Barcelona-Catalunya, aunque no estarán abiertos al público, serán a puerta cerrada. Las dos siguientes se celebrarán en Bahrein, del 11 al 13 de febrero y del 18 al 20 de febrero. Estas dos últimas tendrán acceso público y retransmisión oficial.
La relación entre Alonso y Newey genera interés. El piloto reconoce que el ingeniero británico no será un jefe de equipo al uso. No estará en todas las carreras, ni atenderá cada rueda de prensa ni estará presente en todos los muros. Sin embargo, su influencia se dejará sentir en cada decisión de ingeniería y diseño. Mike Krack, exjefe de equipo de Alonso, podría asumir muchas de las tareas del día a día en pista, permitiendo que Newey se concentre en lo que mejor sabe hacer: diseñar el coche.
Krack, con experiencia en gestión de equipos, se convertirá así en el «delegado de pista» de Newey. Su rol será coordinar la compleja operación de la F1 en cada Gran Premio, liberando al nuevo director de equipo de las ataduras de los viajes y los micrófonos. Este reparto de tareas garantiza que Newey pueda destinar el 100% de su tiempo a lo que mejor sabe hacer: diseñar el coche más rápido.
Newey, «en trance» con el coche de 2026
La reestructuración es un esfuerzo de última hora para compensar el tiempo perdido, y el foco está en el AMR26, el coche que estrenará la nueva normativa de 2026.
Desde su llegada en marzo, Newey ha estado «en trance», según sus propias palabras, centrado en el papel en blanco. Y el impacto ha sido total. Ha descartado casi todas las piezas del coche actual de Alonso (el AMR25) y se ha centrado en las áreas clave que no se podrán cambiar una vez iniciada la temporada, como la suspensión y la distancia entre ejes.
El ingeniero ha admitido que el trabajo comenzó tarde, pero confía en su experiencia en grandes cambios de reglamento. Newey ha logrado encontrar «cierta flexibilidad» en una normativa que muchos consideraban demasiado estricta. La confianza en la fábrica es máxima, y llegada de Newey y la nueva asociación con Honda son las dos cartas que Aston Martin juega a todo o nada para hacer de 2026 la temporada del despegue definitivo de Fernando Alonso.
